Uno no imagina lo que le espera hasta que se encuentra ahí

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Mi nombre es Eduardo Villicaña González, en el año 2012 realicé, junto con mi primo Arnulfo, un WorkCamp en el Valle de Lambro en el norte de Italia, del 24 de junio a l 7 de julio.

Dos semanas que duraron poco, pero dejaron mucho, amigos, recuerdos, experiencia.

Uno no imagina lo que le espera hasta que se encuentra ahí, con gente desconocida con la cual habrá que vivir durante dos semanas, con ellos hay que trabajar, comer, cenar, dormir, etc.

De inició, la pregunta constante es ¿cómo podré que vivir dos semanas de esta manera? Para empezar, fue la primera vez que practicaba el inglés, si bien ya lo había aprendido en clases nunca había sido esencial para comunicarme, pero esta vez no había opción, tenía que hablarlo si o si, pero la cabeza traiciona y se bloquea, no entendía absolutamente nada.

Yo, por fortuna, no estaba sólo, ese primer día en que el inglés nos era totalmente ajeno, mi primo y yo nos apartamos un momento, desahogamos nuestra preocupación y volvimos al que parecía sería nuestra prueba más dura hasta entonces. Sin embargo, la cabeza del ser humano tiene un funcionamiento especial, una vez que le das descanso y esparcimiento comienza de nuevo; de pronto ya nos encontrábamos en medio de la conversación entendiendo y opinando acerca de lo que se comentaba, forjando lo que más adelante serían nuestras nuevas amistades.

Catorce personas conformábamos el grupo de trabajo: tres italianos (Archim, líder del WorkCamp, Carlo y Mirko); dos croatas (Danijela y Sasha, un alegre matrimonio); dos sudcoreanas (Min y Junjo); dos rusos (Ivan y Margherita); un norteamericano (Bryan); una turca (Zaynep); una checa (Ivanna) y dos mexicanos (mi primo Arnulfo y un servidor). Ocho culturas completamente diferentes unidas para realizar un trabajo en favor del medio ambiente, para el cuidado del gran hogar al que todos pertenecemos, el planeta Tierra, si bien, no salvamos al mundo y todos sus desequilibrios ecológicos, participamos juntos en pequeñas acciones que poco a poco darán frutos a nuestro mundo.

El trabajo era físico, muy pesado, pero también fue diverso e interesante. La semana comenzó con un trabajo de mucho esfuerzo físico y de mucho cuidado, consistía en el recorte de los pastizales en zonas reforestadas, el objetivo de dicha tarea era permitir el paso de la luz del Sol a los jóvenes árboles y arbustos que se encontraban impedidos de luz y espacio por el exceso de hierba y la asfixia de plantas trepadoras, el trabajo era dirigido por una botánico italiano de nombre Dávile. Para alcanzar este objetivo contábamos con machetes y guadañas lo que lo volvía sumamente agotador, sólo contábamos con una podadora motorizada, la recompensa por este trabajo fue el desarrollo de músculos que no conocíamos y la picadura de gran variedad de mosquitos que se ocultaban entre los pastizales.

La segunda tarea consistió en la captura del langostino de Luciana, un espécimen invasor en la zona que salió de control, para su captura empleamos trampas especiales de plástico en las cuales se `permitía la entrada del animal pero no la salida. Esta tarea fue bien recomenzada, pues una vez capturados los langostinos, nos fue hecha una recomendación por el biólogo encargado de dicho trabajo, prepararlos en una buena cazuela de arroz, lo cual seguimos sin oposición ni objeción, a excepción de nuestra compañera Danijela quién no confió en el buen sabor de este peculiar espécimen.

La tarea final durante la primer semana fue la más desagradable de todas, consistió en la limpieza parcial de un pequeño arrollo que se encontraba cerca del poblado de Erba, el cual, estaba hecho un tiradero de basura clandestino, la tarea fue dura y requirió de la mejor de las actitudes para llevarla a cabo, hubo quienes presentaron descontento, sin embargo, cuando la gente comienza a trabajar, al resto no le queda más que esperar o participar, así fue que todos pusimos de nuestra parte en esta tarea. Una vez terminada nuestra labor en el pequeño afluente de agua, continuamos la labor de recoger basura en una de las playas del lago de Pusiano, del lado opuesto a donde se encontraba nuestro campamento, esta limpieza fue más sencilla y menos desagradable, pues al ser un lugar más expuesto la gente no suele tirar objetos tan grandes o tan sucios.

Al llegar el fin de semana se nos dieron dos días libres, lo cuales aprovechamos para ir el grupo completo a la ciudad de Bérgamo, primer ciudad italiana que visité y que me sorprendió en todos los sentidos.

Poco había escuchado yo de esta ciudad, pero una vez que la conoces se llega a la conclusión de que vale la pena desviarse un poco de las ciudades más turísticas de Italia para conocer esta bella ciudad, de menor renombre pero de especial belleza. La ciudad antigua se encuentra situada en la parte alta de la ciudad y esta comunicada a la nueva ciudad a través de un puente de piedra que lleva a un arco, al atravesar el arco la antigua ciudad queda descubierta y con ella toda su belleza. Ahí comimos nuestra primera pizza italiana en compañía de todo el grupo, haciendo el respectivo maridaje con una buena cerveza, una vez comidos cada quien tomó su camino para disfrutar de las calles de la ciudad, acercándose la noche partimos de vuelta al campamento.

La nueva semana dio inicio y el trabajo continuaba, la siguiente tarea fue ir de pesca, nuevamente las especies invasivas estaban en nuestra lista de tareas, esta vez buscábamos a un pescado cuyo nombre no recuerdo, para ellos se nos brindaron redes y botas especiales. La pesca podría llamarse inadecuada si fuera pesca deportiva, pero al ir bajo las instrucciones de los biólogos, nosotros encontramos en sus fundamentos, razones válidas, la pesca se realizaba con ayuda de pequeñas descargas eléctricas para aturdir a los peses, a un voltaje controlado para que ellos no murieran, así podríamos encontrar con mayor facilidad la especie buscada y no errábamos a la hora de retirar un pez del agua, pues si la especie era local, este se dejaba libre. Para ser una especie invasiva me pareció que eran pocos, pues en seis horas solo obtuvimos cuatro ejemplares.

La segunda semana pasaba rápido y el trabajo continuaba, la siguiente tarea fue realizada más a modo de observadores, consistía en la captura de algunas aves de la región para identificarlas y marcarlas, en esta actividad nosotros veíamos y escuchábamos que hacía con cada ave se nos permitía dejarlas en libertad, fue más actividad recreativa, pues aquí el trabajo lo hacía los biólogos.

Finalmente llegó la última de nuestras actividades, empezamos con un machete y terminamos con un machete, esta tarea consistió en retirar, de raíz de ser posible, dos plantas invasivas, una originaria de california y otra originaria de Japón, pues como toda buena experiencia, se debía cerrar con trabajo duro y extenuante.

Esta fue la vivencia referente al trabajo realizado durante mi estancia en el Valle de Lambro, sin embargo, el deber no lo fue todo, también como ya lo había puntuado con antelación, se forjaron grandes amistades que a la fecha siguen en contacto, todo esto producto de la convivencia, de los momentos que vuelven a la vida enriquecedora y amena.

Más de una noche terminamos los días disfrutando de un buen trago de vino, un buen tequila o una refrescante cerveza, disfrutamos de juegos entre amigos y charlas que ahora sólo son un recuerdo, pero que su momento me llevaron a conocer otras culturas, otras historias, nuevas costumbres y creencias, todos esos detalles que nos hacían en ese momento seres tan diferentes nos unían como grupo y como amigos, nos volvían familia a este grupo de catorce desconocidos.

Al concluir esta vivencia apareció una pregunta adversa a la inicial ¿cómo pasaron dos semanas así de rápido? Al recordar todo lo vivido encontré una sola respuesta para mis dos preguntas, pues en el cómo encuentro la respuesta; disfrutando de cada momento, con apertura y buena disposición, enfrentando lo desconocido y admirando hasta lo más sencillo.

Author: Eduardo Villicaña González

Fifth Edition

5While closing the 4th edition of Scriptamanent, after the final meeting in Izmir, we are already preparing the new call for the next edition of the project. Stay tuned!

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